Motivos para tener una torre de aprendizaje

Motivos para tener una torre de aprendizaje

 

Motivos para tener una torre de aprendizaje

Ya decía una de nuestras inspiraciones, Maria Montessori: “Dime y lo olvido, enseñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”.

¿Y cómo involucrar a los(as) peques si nuestras casas no están hechas para ellos(as)? Ni nuestros muebles.

De tantas cosas buenas y malas que recuerdo de mi infancia, una es que mi abuelo me repetía algo constantemente: ¡Eso se mira y no se toca! Y así era un constante “NO” al llegar a su casa. Y es así mientras los (as) peques intentan descubrir su entorno, empezando por su primer mundo: su habitación, su casa.

En la nuestra, recuerdo que desde el principio sentimos la necesidad de tener algo similar a una torre de aprendizaje. Empezamos con algo como un taburete, con pequeños escalones. Pero no era firme, ni estable, mucho menos seguro.  En su momento, Lara no caminaba, sólo pensaba en gatear por toda la casa.  Y Luana estaba en la etapa perfecta para este tipo de material, quería participar activamente en todo lo que hacíamos. ¡Su cara al poder visualizar lo que preparábamos para el desayuno era increíble! ¡Estaba feliz! Pero aquel taburete no me dejaba tranquila: Luana se movía, podía caerse hacia los lados y eso no nos permitía disfrutar de momentos tan especiales.

Y un día, juntos, con Luana, empezamos a diseñar nuestra torre y a pensar en como podría ser. Con ella, empezamos a hablar de la naturaleza, del mar, de las olas. No queríamos una estructura recta, no queríamos demasiadas esquinas y mucho menos puntas. Y en ese momento surgió el primer diseño hasta el que conocen a día de hoy.

Y el primer motivo para tener una torre de aprendizaje en casa es este: para compartir momentos en familia y poder disfrutarlos. Las mañanas con los(as) peques ya no serán las mismas. Será mucho más fácil preparar el desayuno, la cena o cualquier cosa, pues mientras, estarán experimentando, estimulando los sentidos, utilizando las manos, los dedos, trabajando la motricidad fina y gruesa. Ellos(as) mismos(as) podrán crear y cocinar junto con vosotros(as).

 

Otro importante motivo es que el(la) peque estará viendo todo a vuestra altura y se sentirá contento(a) y parte activa de vuestra rutina. Todos(as) estarán estretenidos(as).  Yo misma o el papá no podía hacer nada en la cocina que ya teníamos a las dos pequeñas en nuestras piernas. ¡Normal! Querían saber qué hacia mamá, qué hacia papá. Claro, ¡son curiosos(as)! Así que con la torre de aprendizaje seguramente, mejorará la relación con ellos(as). Estarán más tiempo juntos(as),

 

 

Otro punto que nos encanta es que vuestros hijo(as) se sentirán libres. Podrán estar cerca de vosotros(as), encima de la torre, con espacio para participar y hacer cosas nuevas, también podrán bajarse con seguridad solos(as), sin tener que pedirles ayuda, luego volver a subirse si así lo desean. ¡Es maravilloso poder verlos(as) así y percibir cómo están aprendiendo por si mismos(as)! Y en el baño, sucederá lo mismo, podrán lavarse, limpiarse de manera autónoma.

 

 

Basados en nuestra experiencia hasta el día de hoy, la torre de aprendizaje Luila es multifuncional: también es mesa y trona. Para que sea útil y fomente la autonomía de los (as) peques en otros ambientes de la casa. Tiene cambio de altura así que la podrán utilizar desde bebés hasta por lo menos los 5 años. ¡A qué esperas?

 

Gracias, familias. Un saludo.

Juliana Simeone.

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