Flores en tiempos de cuarentena

Ya estamos en más de un mes de confinamiento, por lo menos en España. Días raros. Días intensos, de adaptación sin previo aviso. Cuando nos dimos cuenta, nos tocaba estar 100% con nuestros hijos, para muchos que antes no lo hacían. Y no solo eso sino que además hemos tenido que continuar trabajando desde casa, algunos. Otros, con la preocupación ¿qué será de mi negocio, de mi trabajo? Esa sensación de inseguridad que nada tiene que ver con el estado de ánimo que deberíamos tener cuando compartimos tiempo con los niños. El estado ideal del adulto, con el rol tan importante que tiene, tan inspirado por Montessori: tranquilo, calmo, con voz suave, donde nuestros actos y manera de movernos se ven tan espejados en nuestros hijos. Toda el esfuerzo de mantenerse bien a pesar de toda la situación es un enorme desafío. Ah, que se me olvidaba que además tenemos las actividades del cole, las rutinas que a pesar de encontrarnos en casa, deberíamos establecer. Y si, aunque estemos en un momento complicado de incertidumbre. ¡Vaya lo que nos ha tocado vivir!

Me ha costado mucho escribir este texto en este momento porque sé y me imagino las condiciones tan variadas que tenéis en casa. Es muy complicado mantenerse firme en este escenario. ¡Lo sé! Con que, como padres y madres, consigamos mantener la calma y controlar la ansiedad de estos tiempos, ya sería un gran logro. Con que aprendamos y consigamos vivir cada día, cada mañana y cada rato, sin muchas exigencias ni culpas, sería además fantástico. Es muy importante recordar que también nuestros peques, sobre todo los más pequeños, entre los 0 y los 3 años e incluso hasta los 6 estarán absorbiendo todo lo que expresemos. Más que nunca es momento de utilizar las herramientas que tengamos para estar tranquilos. Las que tengáis. Y para vivir en ambiente organizado, también. Dentro de lo posible.

¿Y si mejor aún, a pesar de todo, miramos este tiempo que finalmente tenemos con nuestros hijos como un momento precioso, donde tenemos la oportunidad de observarlos, de cuidar nuestro ambiente y de prepararlo para poder vivir estos días juntos, en armonía? Con la creación de espacios adaptados a ellos, por más pequeños que sean donde puedan desarrollar su independencia. Habrá tiempo pare vestirse solo, para preparar comidas juntos, para ordenar la habitación, para limpiar el salón o hacer incluso un mini huerto. Que si no tenéis espacio, una maceta es suficiente. O sea, para establecer rutinas de trabajo juntos. Aprenderán a ser autosuficientes y a realizar las cosas por si mismos. Y eso seguramente los hará muy feliz.

Os deseamos mucho animo en esta etapa y sabiduría para aprender y crecer con todo esto.

 

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